Tirando la esperanza...
Cuando los días comienzan con algún marcado detalle es porque algo presagian, y la mayoría de las veces lo ignoramos ya sea a la fuerza o inconscientemente.
Ya lo debería de saber, y no querer pasar nada por alto.
Aquella mañana era tan lúcida, tan blanca… Era como si todo se quisiera enmarcar de recuerdo, incluso la suave tonada que se escuchaba mientras arreglaba un poco la casa. No esperaba visitas, no ese día, sólo que tal vez vendrían mis viejos conocidos algún día. En realidad iba buscando recuerdos alegres de un pasado algo remoto.
Alguien abrió la puerta después de que sonara el timbre. Estaba demasiado distraída, en mis alegres recuerdos, que no supe del mundo hasta que te vi ahí parada en el umbral de mi habitación, interrumpiendo la luz de esa mañana con tu figura fantasmal.
Y ahí estabas de nuevo, con esa sonrisa que no creí volver a ver, porque estaba segura... Ibas a ser feliz sin mí. Pero volviste con esa falsa sonrisa, que sólo sirve para ocultar lo triste que estás.
Pasaron apenas un par de días y llego la invitación a una fiesta, una pequeña reunión. Cuando me paré en medio de esa sala, rodeada de nuestros viejos conocidos, todos nos miraban boquiabiertos. Algunos me miraban como queriendo preguntarme "¿Qué hace ella aquí? ¿Por qué está contigo? ¿Por qué la has traído?"... Yo tampoco lo sabía. ¿Cómo te habías atrevido a regresar a ese lugar, al que sabías no eras bien recibida?...
Francamente estaba tan insípida, tan mareada en ese momento, que sólo quería que fueras un mal recuerdo que se iba a borrar. Pero frente a ellos sonreíste al tomar mi mano, sin ningún rastro de tristeza mal disimulada... ¿Por qué has vuelto?...
Ya lo debería de saber, y no querer pasar nada por alto.
Aquella mañana era tan lúcida, tan blanca… Era como si todo se quisiera enmarcar de recuerdo, incluso la suave tonada que se escuchaba mientras arreglaba un poco la casa. No esperaba visitas, no ese día, sólo que tal vez vendrían mis viejos conocidos algún día. En realidad iba buscando recuerdos alegres de un pasado algo remoto.
Alguien abrió la puerta después de que sonara el timbre. Estaba demasiado distraída, en mis alegres recuerdos, que no supe del mundo hasta que te vi ahí parada en el umbral de mi habitación, interrumpiendo la luz de esa mañana con tu figura fantasmal.
Y ahí estabas de nuevo, con esa sonrisa que no creí volver a ver, porque estaba segura... Ibas a ser feliz sin mí. Pero volviste con esa falsa sonrisa, que sólo sirve para ocultar lo triste que estás.
Pasaron apenas un par de días y llego la invitación a una fiesta, una pequeña reunión. Cuando me paré en medio de esa sala, rodeada de nuestros viejos conocidos, todos nos miraban boquiabiertos. Algunos me miraban como queriendo preguntarme "¿Qué hace ella aquí? ¿Por qué está contigo? ¿Por qué la has traído?"... Yo tampoco lo sabía. ¿Cómo te habías atrevido a regresar a ese lugar, al que sabías no eras bien recibida?...
Francamente estaba tan insípida, tan mareada en ese momento, que sólo quería que fueras un mal recuerdo que se iba a borrar. Pero frente a ellos sonreíste al tomar mi mano, sin ningún rastro de tristeza mal disimulada... ¿Por qué has vuelto?...
Dahhhh~ creó que la protagonista perdonó pero no de corazón hay cosas difíciles de olvidar :/, hay personas que nos pasamos de p..... :(
ResponderEliminarAy Shima... yo creo que ni siquiera perdonó, pero tampoco es... ¿cómo decirlo? '¡Tan! mala', si reaparación ese "incomódo fantasma" por algún problema grave, se resignó a soportarle. Si puedo le hago alguna continuación n.n!!
EliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminar